Josef Fritzl, el hombre que secuestró y violó a su hija durante 24 años, el mismo que la mantuvo encerrada en un zulo subterráneo durante todo ese tiempo y que tuvo con ella siete hijos, acaba de obtener un permiso de las autoridades austríacas para construir 13 viviendas adosadas y un edificio de oficinas con aparcamiento, según desvela hoy el periódico de Viena Österreich.
En su prisión de alta seguridad, habría recibido ya la noticia de que su solicitud presentada en 2006 ha sido aprobada recientemente, por lo que ya cuenta con el permiso para la demolición y nueva construcción del proyecto presentado para la parcela que mantiene en propiedad en la Calle Waidhofner nº 68, a sólo 500 metros de distancia del lugar donde Fritzl mantuvo su hija en cautiverio.
Después de su condena a cadena perpetua, tuvo que declararse en quiebra y su administrador concursal, el abogado Dr. Walter Anzböck, continuó representándolo por el procedimiento de "consenso anunciante" en sus procesos legales pendientes, hasta que el 4 de noviembre recibió la notificación del permiso para construir y la transmitió a su cliente.
Los vecinos de la citada dirección han recibido la noticia con disgusto y el resto de la población de Amstetten con estupor. No está claro si, desde prisión, Fritzl podría dirigir el proyecto inmobiliario, ni quién lo financiaría. En caso de que no le esté permitido, queda la laguna legal sobre quién hereda la parcela, los viejos edificios y el permiso de construcción.

No hay comentarios:
Publicar un comentario